Las 10 cosas “maravillosas” de ser autónomo en España.

Sí señores, ser “empresario” e hinchar barriga quedaba muy bien en la época gloriosa de Gil y Gil, pero la realidad es que ahora es “la gran mentira”. Es una tiranía continua en la que por mucho que te engañes nunca llegas a tener el control. La gente (los empleados por cuenta ajena) te miran como con admiración y lástima al mismo tiempo, cómo a un héroe de batalla, y eso que solo conocen la punta del iceberg. Y aquí, en esa punta de hielo, es dónde comienza este post. Entre mi jefa y yo vamos a desvelar las cosas “maravillosas” de ser autónomo en España. (el orden no es por importancia)

  1. Nunca sé lo que voy a cobrar. Esta es la más conocida por el ser humano normal y la que aterra a cualquier empleado por cuenta ajena. Es incertidumbre, es aceptar proyectos con tiempos imposibles, solapar tareas, y sacar tiempo de donde no hay. Creo que es lo primero a lo que te acostumbras, porque si no, estás muerto.
  2. Todos tus clientes son tus jefes. Y todos van a marcar tu ritmo de trabajo, es tu responsabilidad organizarte para poder satisfacer cada uno de los proyectos sin recibir demasiados palos.
  3. La cuota de autónomos es alrededor de 250€/mes, y da igual que este mes no tengas ni un puñetero ingreso. Se paga religiosamente. Claro que si tuviera el salario de Acebes me importaría un pepino.
  4. No tengo compañeros de trabajo. Sí, conozco a gente, tengo amigos y tal (no doy tanta pena), pero no son compañeros de trabajo. Si hay algo que no se hacer, me tengo que buscar la vida. Si no estoy segura en cuanto a un diseño, recurro a los colegas de profesión (mail, chat..etc) y en última instancia le pregunto a mi alter EGO que opina. Es sentir la soledad.
  5. Ser mujer/hombre orquesta. Como ser unicelular no tienes los mismos recursos, y además el yugo económico del autónomo español tampoco te permite contar con subcontratas tanto como te gustaría (necesitarías), así que aquí viene cuando empiezas a desarrollar superpoderes (de aquí puede salir otro post, I’m sure). El desdoblamiento de personalidad, la teletransportación, la multitarea elevada a la enésima potencia y la super-imaginación para resolver problemas, ser efectivo y aprovechar cada recurso.
  6. No tienes cesta en Navidad. Las navidades son tristes, desde siempre he tenido la sensación de que son muy melancólicas, pero desde que soy autónoma son una basura. Vacaciones blancas? Qué narices es eso? Niños esquiando en Aspen? Yo trabajo igual en navidad, en pascua y en el ramadán. Atemporalidad. Creo que el autónomo pierde el sentido del tiempo. Los festejos ya no significan nada para mi. He llegado a tal punto de insensibilización que a veces hasta me parecen estúpidos y prefiero seguir trabajando.
  7. Las liquidaciones de iva cada trimestre. Qué sí! Qué el iva no es mío! Qué mi gestor me lo repite cada dos por tres. Pero eso no quita que me toque las narices tener que desembolsarlo cada vez. Además, dónde cojones va a parar? No hay más que ver 10 minutos el telediario para sentir que estás en el tablero de un juego del que te han dado unas reglas equivocadas.
  8. El apartado administrativo. Contabilidad, numeritos, porcentajes. No tengo maldita idea. Emitir facturas, completar el excel de ingresos/gastos, reclamar pagos, comprobar abonos… ¿Por qué en el colegio me obligaron a memorizar el nombre de los Reyes Godos y nadie me enseñó unas nociones básicas de contabilidad? Ya os lo digo, porque no interesa.
  9. La Seguridad Social. ¿Tú la pagas? Yo también. ¿Qué si la uso? Nunca. No tengo maldito tiempo. La SS en España va despacio, cuando va. Sabéis de lo que os hablo. En mi caso, no puedo permitirme estar media jornada laboral en la puerta de mi médico de cabecera esperando a que me atienda, así que he contratado un seguro de salud privado. Y ahora digo yo, ya que tengo un seguro privado ¿Por qué no estoy exenta de pagar la SS? ¿Tú lo sabes? Yo tampoco.
  10. El estrés. Si has leído hasta aquí podrás entenderlo. Cada mañana, uno de los primeros pensamientos que tengo al llegar al estudio es que ojalá el día tuviera 6 horas más. Se me cae el pelo, duermo poco y como mal. Y para colmo, tengo la necesidad de expresar todo esto en un post.

En fin, que esto es un poco la caricatura del autónomo español. Seas electricista, mecánico, arquitecto, diseñador o vendedor de coches, esta es la realidad de nuestro día a día. Y en el fondo, estoy absolutamente segura de que todos estos “inconvenientes” nos hacen más fuertes, más sabios, más prudentes, más efectivos, más súper hombres/mujeres. Pero a qué precio?

Feliz miércoles.

 

4 thoughts on “Las 10 cosas “maravillosas” de ser autónomo en España.”

  1. Jose Nieto
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    Ni cesta de Navidad, ni cenas de curro ni nada de nada!! Nuestra mejor amiga es la comida congelada!

  2. Eve Fox
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    Jajajaja Es verdad Jose. Aunque he de decir que las navidades pasadas un cliente me regaló un jamón y me puse muy contenta.

  3. Aitor Aranda
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    A mi me ha costado aceptar a vivir sin mi paleta de Teruel que durante 11 años y de forma puntual lucia en la encimera de mi cocina.

    Mis perros ya no me miran igual desde entonces.

  4. Diegolas
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    Aaaaameeeeen Evita! Yo me pongo alarmas en el móvil para ir a por el nano a la guarde, y a veces otras para beber agua o ir al aseo.

    ;(

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